Este miércoles 9 de septiembre los panameños celebramos la solemnidad de Santa María la Antigua, Patrona de la República de Panamá, una fecha que este año estuvo marcada por dos aniversarios importantes para la Iglesia católica panameña.

Desde tempranas horas, las personas comenzaron a congregarse en los templos del Casco Antiguo, donde se realizaron confesiones como preparación para la jornada religiosa. Posteriormente, devotos participaron en una procesión con la imagen de Santa María la Antigua, que partió desde la iglesia San Francisco de Asís rumbo a la Catedral Basílica Santa María la Antigua.
La caminata dio paso a la solemne eucaristía, celebrada en la Catedral y encabezada por el arzobispo de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa, en una jornada de acción de gracias y reflexión sobre el camino recorrido por la Iglesia panameña.

513 años de historia
La celebración de este año tiene un significado especial. Este 9 de septiembre se cumplen 513 años de la creación de la Diócesis de Santa María la Antigua del Darién, considerada la primera diócesis establecida en tierra firme del continente americano.
Fue el 9 de septiembre de 1513 cuando el papa León X, mediante la bula Pastoralis Officii Debitum, creó la diócesis con sede en Santa María la Antigua del Darién. Años después, en 1524, la sede episcopal fue trasladada a la recién fundada ciudad de Panamá.
La jornada también se enmarca en el jubileo por los 100 años de la Arquidiócesis de Panamá, conmemoración que la Iglesia panameña vive como un periodo de renovación de su misión evangelizadora.

‘Responsables de los próximos’
Durante la celebración, monseñor Ulloa puso la mirada no solo en lo ocurrido durante el último siglo, sino también en lo que viene para la Iglesia.
El arzobispo recordó a los presentes que no están llamados a ser simples espectadores de estos cien años de historia, sino responsables de los próximos, poniendo sobre las nuevas generaciones el reto de continuar construyendo una Iglesia viva, cercana, misionera y centrada en Jesucristo.
El mensaje estuvo acompañado de una invitación a renovar el compromiso de los católicos con sus comunidades y a mantener a Santa María la Antigua como guía en ese camino.
La celebración de este miércoles cerró con una petición que resume la devoción de los fieles hacia la Patrona de Panamá: que continúe acompañando a la Iglesia y al país en su camino y enseñando a sus hijos a “hacer lo que Él nos diga”.



