Familias de comunidades remotas en Panamá Este ya no tendrán que pelear con la falta de agua. El Ministerio de Salud (Minsa), con el ministro Dr. Fernando Boyd Galindo al frente, está perforando pozos rurales para mejorar los acueductos en estas zonas de difícil acceso. Así, el agua limpia llega directo a sus casas y cuida su salud.
Bernabé González, director regional de Salud en Panamá Este, lo dice claro: “Estos pozos son una alternativa real para que la gente tenga agua potable y evite enfermedades. Es un cambio que se nota en la salud de todos”.
Hasta ahora, la región suma 12 pozos perforados que benefician a unas 770 viviendas. Ya están listos en Pigandi (dos pozos), Ipetí Emberá y Loma del Naranjo. Esta semana avanzan en Chichebré, y faltan cinco comunidades más por tocar. Imagina: en Chichebré solo, unas 250 casas tendrán agua segura sin depender solo del río o camiones cisterna.
Yarley Sánchez, ingeniera y jefa de Agua Potable y Obras Sanitarias (DAPOS) en la región, cuenta cómo lo hacen: “Usamos el método del zahorí para encontrar el agua subterránea. Luego, con máquinas rotativas perforamos hasta 200 pies de profundidad. Al final, analizamos el agua para que sea apta para beber, cocinar y todo lo demás”.
Este proyecto del Minsa da una “segunda vía” de agua potable, cumpliendo la promesa del Gobierno de llevar servicios básicos a los rincones más apartados. Para los vecinos de Arco Iris, Colón o estas comunidades del este, es un alivio grande en tiempos de sequía o lluvias fuertes.



