El paro de motorizados de la plataforma de delivery PedidosYa, que ya cumple su cuarto día consecutivo, está generando un efecto dominó que golpea a todos: restaurantes, repartidores y, sobre todo, a los consumidores, quienes denuncian cobros por pedidos que nunca llegan y largas esperas para recuperar su dinero.
Usuarios aseguran que la aplicación sigue aceptando órdenes y procesando pagos de forma inmediata en algunos comercios. Sin embargo, ante la falta de repartidores, los pedidos terminan cancelándose o sufren retrasos que superan las dos horas. En esos casos, la plataforma informa que el reembolso puede tardar hasta siete días hábiles.
“Pagas de una vez, pero luego el pedido se atrasa y lo cancelan porque no hay motorizados. Después te dicen que la devolución toma siete días”, relató un usuario en redes sociales, reflejando una molestia que crece con cada día de paralización.
Algunos casos han escalado aún más. En Plaza Libertad, un cliente denunció que su pedido fue retirado por un motorizado, pero nunca llegó a su destino. El restaurante involucrado aseguró que no podía asumir responsabilidad directa por lo ocurrido, lo que deja al consumidor en un limbo.
El impacto es considerable: se estima que unos 65 mil pedidos diarios han dejado de realizarse desde el lunes 13 de abril, afectando a más de 3 mil 500 comercios y unos 4 mil 100 motorizados en todo el país.
Este jueves, los repartidores realizaron una caravana y concentración pacífica cerca de las oficinas de la empresa, exigiendo la revisión del nuevo sistema de pago por kilometraje, el cual —según denuncian— ha reducido sus ingresos entre un 36% y 40%.
Ante la situación, la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) recordó que, según la Ley 45 de 2007, las empresas están obligadas a cumplir con el servicio ofrecido, informar adecuadamente y responder ante cualquier incumplimiento.
En otras palabras, si un pedido no se entrega, el proveedor debe ofrecer una solución efectiva, ya sea la reposición o la devolución del dinero. Además, no puede deslindarse de responsabilidad alegando fallas de terceros, ya que la relación contractual es directa con el consumidor.


