El presidente José Raúl Mulino le puso alto al proyecto de ley que creaba el patronato del estadio Roberto Mariano Bula de Colón, una propuesta que prometía darle nueva vida administrativa al coloso colonense, pero que terminó chocando con las alertas legales del Ejecutivo.
Mediante una nota fechada el 26 de mayo y enviada al presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Herrera, el mandatario objetó por inconveniencia e inexequibilidad varios artículos del proyecto impulsado por diputados, que buscaba crear una entidad con personería jurídica, patrimonio propio y autonomía administrativa, económica y financiera.
La iniciativa pretendía que el patronato asumiera la administración, mantenimiento y operación del estadio, además de atraer recursos privados, promover actividades comerciales y garantizar el cuidado permanente de la instalación deportiva.
Sin embargo, para el Ejecutivo, el texto abría una zona gris en el manejo de los recursos públicos y modificaba funciones que actualmente corresponden al Instituto Panameño de Deportes (Pandeportes), entidad encargada de dirigir la política deportiva nacional y administrar la infraestructura deportiva del Estado.
Mulino objetó especialmente los artículos que entregaban autonomía financiera al patronato, definían su patrimonio y le transferían la administración del estadio. Según el criterio presidencial, esas disposiciones podían entrar en conflicto con el artículo 86 de la Constitución, que establece la responsabilidad del Estado en la promoción y organización de la actividad deportiva.
El proyecto había sido aprobado en tercer debate por la Asamblea Nacional con 51 votos a favor, sin votos en contra ni abstenciones. Sus defensores argumentaban que el patronato permitiría proteger el estadio de los cambios políticos de cada gobierno y garantizar una gestión más estable.
Ahora, la pelota vuelve al terreno legislativo. La Asamblea deberá revisar las objeciones del Ejecutivo, mientras en Colón queda abierta la discusión sobre cómo asegurar que el Roberto Mariano Bula no vuelva a caer en el abandono.


