El presidente José Raúl Mulino aprovechó la graduación y juramentación de mil 386 nuevos agentes de la Fuerza Pública para enviar un mensaje directo sobre seguridad y justicia.
El acto se realizó en los estacionamientos del Causeway de Amador, con la presencia de autoridades del sector y familiares.
Durante su intervención, el mandatario cuestionó las medidas cautelares distintas a la detención aplicadas a personas vinculadas a delitos graves.
Señaló que, tras operativos contra el narcotráfico y el crimen organizado, los agentes ven cómo algunos detenidos regresan a sus casas con arresto domiciliario o brazaletes, lo que —dijo— afecta la moral de quienes arriesgan la vida en calles, fronteras, mares y cielos del país.

Mulino advirtió que la victimización del delincuente se ha convertido en una práctica usada por organizaciones criminales en la región y citó cifras de Naciones Unidas sobre el aumento de la producción de cocaína, que alimenta redes internacionales y golpea comunidades locales.
Reiteró que Panamá mantendrá y reforzará la cooperación en seguridad con Colombia, y llamó al centro bancario a cerrar filas contra el lavado de dinero.
En materia de resultados, destacó reducciones en migración irregular y una baja de homicidios en enero frente al año anterior.
Los graduados se distribuyen así: Policía Nacional (727), SENAN (416), SENAFRONT (152) y Servicio Nacional de Migración (91). El presidente cerró con un llamado a honrar el uniforme y no ceder a la corrupción.




