Después de más de una década de espera, productores de guandú en Panamá comenzarán a recibir incentivos económicos gracias a las modificaciones aprobadas a la Ley 107 de 2013, que regula el Programa de Incentivos a la Producción Nacional de Granos y otros rubros agrícolas.
El respaldo fue unánime en tercer debate al proyecto de ley 431, una iniciativa que busca corregir vacíos en la normativa vigente y permitir que más agricultores, que anteriormente habían quedado fuera del sistema, puedan acceder a estos beneficios.
Con esta reforma, los productores recibirán bonos basados en las hectáreas cultivadas y certificadas, un paso que, según sus promotores, no solo representa un alivio económico, sino también un reconocimiento a años de trabajo sin respaldo estatal.
El diputado proponente, Francisco Javier Brea, destacó que los cambios introducidos permitirán que los beneficios lleguen de manera más eficiente y directa a los trabajadores del campo, fortaleciendo así el sector agropecuario.
La normativa también contempla ajustes técnicos y económicos para optimizar el desembolso de los incentivos, así como la revisión de los mecanismos actuales de entrega, con el objetivo de hacerlos más ágiles y transparentes.
Además, se busca impulsar prácticas agrícolas más modernas que aumenten el rendimiento por hectárea, especialmente en un contexto marcado por los efectos del cambio climático.
Las autoridades consideran que esta medida contribuirá a mejorar la competitividad del agro panameño, tanto en el mercado local como internacional, y reforzará la seguridad alimentaria del país a mediano y largo plazo.



