La paciencia se agotó. Residentes de varias barriadas construidas por promotoras alzaron su voz en el Consejo Municipal de Santiago para exigir una solución inmediata a un problema que, aseguran, se ha vuelto insostenible: calles intransitables, desbordes de aguas residuales y malos olores que afectan la salud y la convivencia.
Durante la sesión, el vocero comunitario Iván Rodríguez solicitó que el caso sea elevado al Consejo Provincial, luego de que no se concretara una reunión con promotoras y bancos para buscar una salida integral. “Pedimos al alcalde gestionar un encuentro, pero no se dio. Por eso solicitamos llevar el tema al Consejo Provincial”, explicó.
Rodríguez detalló que existen barriadas con apenas dos años de construcción donde las vías ya están severamente dañadas y las aguas servidas corren por las calles. “El olor no se aguanta. Hay familias que no pueden ni comer en la sala. Lo que debía ser el sueño de una vivienda digna se convirtió en un dolor de cabeza”, afirmó.

El vacío legal
El dirigente recordó que la Ley 198 establecía el traspaso de calles a nivel nacional, pero exigía una certificación de culminación del proyecto que, en Santiago, solo una promotora —Villa Flores— ha logrado. El resto no cumple. Posteriormente se aprobó la Ley 505, pero fue vetada por el Ejecutivo, dejando a los propietarios sin un marco legal claro para exigir soluciones.
Voces del barrio
Rosa Martínez, residente de uno de los residenciales afectados, contó que arrastra el problema desde hace más de 15 años. “Las calles están malas, el gobierno no pasa y la promotora no responde. Los taxis no quieren entrar y nos dejan en la entrada. Vivir así no es justo”, lamentó.
Los residentes esperan que el Consejo Provincial actúe como mediador y trace una ruta concreta para obligar a las promotoras a cumplir y devolver condiciones dignas a las comunidades afectadas.



