El proceso de reasentamiento de las familias que serán desplazadas por la construcción del lago en Río Indio tendrá un plazo entre tres y cuatro años, según informó la subadministradora del Canal de Panamá, Ilya Espino de Marotta, en declaraciones ofrecidas a un medio local panameño.
Este traslado no será en bloque, sino caso por caso, familia por familia. Primero, se conversa con los afectados, se consigue un terreno nuevo, se construye la casa y luego se realiza la mudanza. Actualmente, se está levantando un censo en la zona, el cual debe estar listo a mediados de este mes.
Las primeras personas en ser reubicadas serán las que viven justo donde se levantará la presa. Aunque son pocas, el resto —la mayoría— están ubicadas en Panamá Oeste, seguidas de familias en Coclé y Colón.
El nuevo embalse cubrirá unas 4,600 hectáreas, lo que representa el 8% de la cuenca del río Indio.
No solo es mudanza: es transformación
Espino de Marotta aseguró que el Canal va a acompañar a las familias incluso después de la reubicación, para garantizar que su calidad de vida no solo se mantenga, sino que mejore.
“No se trata solo de darles una casa. Es ayudarlos a que estén igual o mejor de como estaban”, dijo en su entrevista con el medio nacional.
Además, los nuevos asentamientos contarán con proyectos sociales, apoyo agrícola, mejora de acueductos rurales y pagos por servicios ambientales, igual que en la cuenca tradicional del Canal.
También se está ofreciendo a las familias la opción de mudarse más cerca de centros urbanos, si así lo desean.
¿Y los que solo van de vez en cuando?
No todos los terrenos están habitados de forma permanente. Hay fincas o casas de verano. Aun así, todos serán compensados, y cada caso será evaluado individualmente.



