La Escuela Bilingüe La Primavera, en Pedregal, amaneció con puertas forzadas y salas vacías. Ladrones irrumpieron en el salón de informática y la clínica de odontología, llevándose computadoras, un compresor clave para atender la salud dental de los niños, libros y materiales de clase. Todo a solo semanas del inicio escolar.
Los delincuentes no dejaron piedad: destrozaron cerraduras y se llevaron lo esencial para enseñar y cuidar a los alumnos. “Es un golpe duro a la educación y la salud de nuestros pequeños”, dicen las autoridades del plantel, que claman por ayuda urgente.
Directivos y padres están en alerta máxima. Temen que los robos sigan y dejen la escuela en cero justo cuando suenan las campanas. Exigen al Ministerio de Educación celadores 24/7, investigaciones rápidas y la recuperación de equipos. “¿Cómo empezamos clases sin computadoras ni dentista?”, preguntan angustiados.



