Un comunicado oficial que ya corre como pólvora ha encendido las alarmas en Darién. La Iglesia Católica anunció la suspensión del sacerdote Gustavo Rivas, una medida que no pasó desapercibida y que deja más preguntas que respuestas entre los fieles.
La decisión fue tomada por el obispo del Vicariato Apostólico de Darién, Pedro Joaquín Hernández Cantarero, quien explicó que la situación llegó a un punto donde las acciones pastorales habituales ya no eran suficientes.
Comunicado oficial del Vicariato Apostólico de Darién que anuncia la suspensión del sacerdote Gustavo Rivas.Medida drástica dentro de la Iglesia
En el documento, fechado el 8 de abril, se deja claro que ni la corrección fraterna, ni la amonestación, ni otros recursos internos lograron resolver el caso. Por eso, se optó por avanzar hacia un procedimiento más formal.
La consecuencia es contundente: el sacerdote queda totalmente suspendido del ejercicio ministerial. Esto significa que no puede celebrar misa, confesar, predicar ni ejercer funciones religiosas en ningún lugar.
Reacción y llamado a la oración
Desde la Iglesia también se pidió a todas las diócesis y parroquias tomar en cuenta la medida, mientras el caso sigue su curso.
El obispo, además, ofreció disculpas a los fieles por “el daño causado” e hizo un llamado a mantener la fe y la oración por los sacerdotes.



