La ruta es Santa Fe de Veraguas y el destino obligado es su tradicional feria. Con múltiples exposiciones y altas expectativas, la XLII Feria de Santa Fe abre sus puertas como una vitrina artesanal, folclórica, cultural y turística que resalta lo mejor de esta región montañosa del país.
El evento ferial reúne atractivos ligados a la producción de cítricos, café y productos agrícolas, así como al turismo de senderismo, con sus reconocidas cascadas, abundante fauna y flora, y un clima fresco característico, marcado por lloviznas intermitentes que le dan un toque especial a la experiencia de los visitantes.
Los asistentes podrán encontrar una amplia variedad de productos completamente orgánicos, cultivados sin abonos químicos en las fértiles tierras santafereñas. Entre ellos destacan cítricos como naranjas y mandarinas; tubérculos como yuca, ñame y ñampí; además de legumbres frescas como lechuga, tomate y ajíes de diversas variedades, todos a precios accesibles.

Seguridad sanitaria garantizada
La seguridad sanitaria es uno de los pilares del evento. Rosina Madrid, vendedora de alimentos con cuatro años de experiencia en la feria, explicó que los comerciantes deben cumplir estrictamente con los requisitos de salud, portar carnés vigentes y utilizar la vestimenta adecuada. Además, aseguró que solo se permite la venta de alimentos frescos del día, sin mercancía almacenada o en mal estado.
Seguridad para los visitantes
En materia de seguridad, el alcalde Hortencio Palma informó que todo está listo para proteger a los miles de visitantes nacionales y extranjeros, con vigilancia tanto dentro como fuera del recinto ferial.
La inauguración oficial está programada para este jueves en horas de la tarde, y la feria se extenderá hasta el lunes 2 de febrero.



