A pesar de una ligera llovizna, miles de feligreses acudieron este fin de semana a la tradicional procesión de la Virgen de la Medalla Milagrosa, copatrona de Santiago de Veraguas, una actividad que ya suma 77 años de celebrarse en este distrito mariano. Fueron los padres paulinos de la congregación de San Vicente de Paúl quienes impulsaron esta devoción, profundamente arraigada hoy en la identidad religiosa de la ciudad.

Este año participaron 257 anditas, elaboradas por comunidades, instituciones, empresas privadas, colegios y diversos gremios que, desde sectores muy apartados, se suman a esta celebración. Una de las características más representativas de esta tradición es la creatividad con la que los devotos ornamentan a la Virgen, utilizando desde granos para confeccionar nichos hasta bohíos y diseños inspirados en las costumbres panameñas.
La devoción a la Virgen de la Medalla Milagrosa se manifiesta especialmente en las peticiones de salud y protección, gracias a la profunda fe en su intercesión ante Dios.
Mensaje de la homilía
Durante la ceremonia, monseñor Auxilio Aguilar Aguilar destacó en su mensaje que “todos los feligreses debemos estar en espera de la llegada del Señor”, invitando a la comunidad a vivir este tiempo con esperanza, fe y reflexión.
Testimonios de fe
Entre los asistentes, Omaira García, devota de larga data, compartió que mantiene una profunda veneración a la Virgen de la Medalla Milagrosa y que, gracias a su intercesión, ha recibido numerosos milagros relacionados con la salud y el trabajo.



