En los hospitales de la Caja de Seguro Social (CSS) no sirven cualquier cosa: cada comida se diseña pensando en la enfermedad y las necesidades de cada paciente. Desde el 26 de mayo, la institución recuerda que los menús se ajustan por diagnóstico, edad y condición clínica para ayudar a la recuperación y evitar complicaciones.
Griselda Rengifo Castro, subjefa nacional de Nutrición, explica que la alimentación hospitalaria no es lo mismo que lo que la gente come en casa. “Un paciente diabético no puede recibir frituras, azúcar ni exceso de sal; necesita porciones controladas y un aporte calórico acorde a su condición”, dijo. Por eso los nutricionistas trabajan en conjunto con los médicos para que la dieta complemente el tratamiento farmacológico.
Qué incluyen los menús
Proteínas para mantener la masa muscular.
Carbohidratos medidos para dar energía sin exceder las necesidades.
Vegetales y frutas por sus vitaminas, minerales y fibra.Las porciones varían según la edad y el estado clínico; no es un menú único para todos.
Presencia nacional y volumen
La CSS cuenta con más de 165 nutricionistas repartidos en 16 hospitales del país. Ese equipo supervisa tres comidas diarias que suman, en conjunto, cerca de 11 mil raciones cada día. El control de calidad y las normas nutricionales son parte del proceso para garantizar que lo que llega al plato ayude realmente al paciente.
Por qué importa
Una alimentación adecuada en el hospital acelera la recuperación, evita pérdida de masa muscular y reduce riesgos asociados a enfermedades crónicas. También previene interacciones entre alimentos y medicamentos, un aspecto que el equipo médico y nutricional vigila de cerca.



