En Panamá, un tema curioso ha acaparado la atención en redes sociales: los therians.
Este fenómeno social y cultural implica a personas que, en un plano psicológico o espiritual, se identifican con un animal no humano.
No se trata de una transformación física, sino de una conexión interna con una especie específica. El término proviene del griego “therion” (bestia o animal salvaje) y “ánthropos” (humano), haciendo referencia a la capacidad espiritual de experimentar una identidad animal.
Aunque algunos therians imitan comportamientos o sonidos de los animales con los que se sienten identificados, no creen tener un cuerpo distinto al humano.
Recientemente, en redes circuló una invitación para la Primera Reunión de Therians en Panamá, programada para el 25 de febrero en el Parque Omar, pero la administración del parque aclaró en un comunicado oficial que dicho evento no estaba autorizado ni correspondía a su administración.
El Ministro de Seguridad, Frank Abrego, también se pronunció sobre el tema.
Según Abrego, no ha observado alteraciones del orden público relacionadas con este movimiento, aunque aseguró que cualquier denuncia sobre inconvenientes debe hacerse de manera pública.
En exclusiva, Mi Diario consultó a ciudadanos sobre su opinión sobre los therians.

Laura
“Creo que la moda de los therians es un poco rara, pero no critico tanto porque en mis tiempos eran los emos y también se le llamaba furros”
Para Laura, esta tendencia no le resulta del todo nueva, pues recuerda movimientos juveniles anteriores que también generaron debate, como el de los “furrys”.
Dentro del fandom furry —una comunidad global de personas que crean y representan personajes animales con rasgos humanos— existe una diferencia clara con los llamados therians.
Mientras el furry adopta un personaje como avatar o representación, mientras que el therian experimenta esa identidad como parte de su vivencia personal y espiritual, no solo como afición.

Arturo
“Siento que todo viene desde la casa. Lo que nos enseñan en el hogar.”
La psicóloga Mariola Young explicó que, desde el punto de vista profesional, ser therian no está clasificado actualmente como un trastorno psicológico o enfermedad en el Manual de Diagnóstico de los Trastornos Mentales.

Mariola Young (Psicóloga)
“Es importante que desde el punto de vista psicológico, se haga un análisis de la función conductual para comprender qué función cumple esta identidad en la vida de la persona.”
Señaló que el profesional debe evaluar si existe deterioro significativo en distintas áreas de la vida, presencia de malestar emocional o posibles trastornos asociados a la pérdida del juicio de la realidad.
Así, mientras el tema de los therians continúa, el debate en Panamá parece centrarse más en comprender que en señalar. Entre quienes lo ven como una simple expresión de identidad y quienes lo cuestionan, lo cierto es que la conversación ya está abierta y seguirá generando reacciones en distintos sectores del país.


