La controversia por un posible conflicto de interés dentro del sistema de contrataciones públicas sumó un nuevo capítulo. Sherina Latorraca presentó su renuncia como directora de Asesoría Jurídica de la Dirección General de Contrataciones Públicas (DGCP), cargo que ocupaba desde abril de 2026.
La salida se conoció la tarde del miércoles 26 de agosto y fue confirmada este jueves por el Ministerio de la Presidencia, ante una consulta de La Prensa.
Latorraca quedó bajo el foco público después de conocerse que es hija de Zaira Santamaría de Latorraca, magistrada presidenta del Tribunal Administrativo de Contrataciones Públicas (TACP). La propia institución confirma que Santamaría preside su Junta Directiva durante 2026.
Aunque la DGCP y el TACP son entidades autónomas y cumplen funciones distintas, ambas forman parte del engranaje de las contrataciones públicas. Entre las responsabilidades del Tribunal está resolver recursos y controversias relacionadas con decisiones adoptadas por la DGCP, situación que provocó cuestionamientos sobre la conveniencia de que madre e hija ocuparan simultáneamente posiciones relevantes en ambas instituciones.
La Antai abrió una investigación
El caso había escalado un día antes de conocerse la renuncia. La Autoridad Nacional de Transparencia y Acceso a la Información (Antai) confirmó el martes 25 de agosto la apertura de una investigación por un posible conflicto de interés relacionado con el nombramiento de Sherina Latorraca.
De acuerdo con información publicada por La Prensa, Latorraca asumió la Dirección de Asesoría Jurídica de la DGCP en abril pasado con un salario mensual de $3,500.
La polémica salió públicamente a flote el lunes 24 de agosto durante la sustentación del presupuesto del TACP para 2027 ante la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional.
Fue el diputado de Vamos Jhonathan Vega quien cuestionó a la magistrada sobre la posibilidad de un conflicto de interés debido al puesto ocupado por su hija.
“Si usted lo analiza fríamente, no existe conflicto de intereses”, respondió Santamaría durante el intercambio. La magistrada defendió que su hija no participaba en la toma de decisiones de la DGCP y sostuvo que las dos instituciones tienen funciones diferentes.



