Un caso que marcó la historia de Panamá vuelve a surgir.
La posible extradición de Ali Zaki Hage Jalil, señalado como uno de los responsables del atentado contra el vuelo 901 de Alas Chiricanas en 1994, entró en una etapa decisiva luego de que Venezuela aprobara su entrega.
El Ministerio de Relaciones Exteriores informó que esta decisión abre el camino para que el sospechoso sea trasladado a Panamá y enfrente un proceso judicial por el ataque que dejó 21 muertos.
Hage Jalil fue capturado en noviembre pasado en la isla de Margarita, tras una alerta roja emitida por las autoridades panameñas. Su detención reactivó un expediente que por años se mantuvo sin avances concretos.

El proceso no estuvo exento de obstáculos.
El implicado posee doble nacionalidad —colombiana por nacimiento y venezolana por naturalización—, lo que generó complejidades legales, ya que la legislación venezolana limita la extradición de sus ciudadanos.
El atentado ocurrió el 19 de julio de 1994, cuando el avión explotó pocos minutos después de despegar desde Colón. Desde entonces, las investigaciones han señalado un posible acto terrorista, vinculado a una organización internacional.
Las autoridades destacan que la aprobación de la extradición representa un avance significativo en la búsqueda de justicia. Ahora se abre la fase de coordinación para concretar su traslado y continuar el proceso judicial.
El caso, considerado uno de los más graves en la historia del país, vuelve al centro de la atención tras décadas sin respuestas definitivas.


