El susto fue grande este lunes 13 de octubre en Calle 50, cuando parte de una grúa de construcción se desplomó sobre varios vehículos estacionados detrás de un conocido centro comercial, muy cerca de un banco privado.
El hecho se registró alrededor de las 11:35 de la mañana, cuando la estructura metálica —una grúa de soporte que estaba siendo armada en un edificio en construcción— se vino abajo y cayó directamente sobre un estacionamiento, dejando una escena de autos aplastados, escombros y un fuerte operativo de emergencia.
El coronel Ángel Delgado, del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Panamá, explicó que el desprendimiento afectó varias estructuras cercanas, incluyendo parte del edificio en construcción y los estacionamientos colindantes.
Cortesía Tráfico Panamá“Gracias a Dios, hasta el momento no tenemos heridos, solo daños materiales”, declaró Delgado, quien confirmó que al menos siete vehículos resultaron severamente afectados.
De inmediato, unidades de rescate, búsqueda y evaluación estructural acudieron al punto desde las estaciones de Calidonia y Carrasquilla. Los bomberos inspeccionaron piso por piso el edificio colindante para descartar que hubiera personas atrapadas.
Además, una parte de la grúa permanecía colgando del edificio tras el colapso, lo que obligó a cerrar la Calle 56 Este y la Calle 53 que conecta hacia Paitilla, mientras se realizaban maniobras para asegurar la estructura y evitar un nuevo desprendimiento.
La escena fue declarada de alto riesgo, por lo que también fueron evacuadas oficinas, comercios y un banco en los alrededores. Varias unidades de ambulancias y tránsito se mantuvieron en el sitio para garantizar la seguridad de peatones y conductores.
El área fue acordonada mientras los equipos de la Dirección de Seguridad de los Bomberos, junto al Sinaproc y el Municipio de Panamá, realizan la evaluación final para determinar las causas del colapso y declarar la zona segura.
El Cuerpo de Bomberos confirmó que el edificio afectado no estaba ocupado, aunque se verificó el bienestar de los trabajadores de la obra. Los daños materiales fueron considerables, pero el alivio generalizado entre testigos fue que nadie resultó herido pese a lo aparatoso del accidente.


