Familias de Las Pipas, en Los Cerros de Paja, distrito de Los Pozos, provincia de Herrera, lanzan un grito desesperado de auxilio tras perder sus viviendas por el terremoto del pasado viernes.
Los afectados informaron a Mi Diario que casas como la de Silvestre González, de 80 años, han quedado destruidas. Ahora, sus seres queridos buscan refugio como pueden, mientras la lluvia amenaza con mojar sus pocas pertenencias.
La situación es aún más difícil por el aislamiento de esta comunidad montañosa, donde unas 150 personas enfrentan problemas de acceso, falta de señal telefónica y ausencia de agua potable y electricidad.
Los afectados aseguran que las vías están deterioradas y que el acceso en vehículos todoterreno se ha complicado. También señalan que, hasta el momento, no han recibido suficiente asistencia de las autoridades y solicitan apoyo aéreo para llevar ayuda a la zona.
Entre los damnificados también está la familia de Isaías Aparicio, de 83 años. Su nieta Iveth relató a Mi Diario que varias familias buscan refugio para proteger a sus niños, algunos menores de nueve años, ante las filtraciones y la falta de condiciones adecuadas para dormir.
Según los testimonios, unas religiosas llevaron una pequeña donación de agua embotellada y alimentos, pero la asistencia resulta insuficiente para las necesidades de la comunidad.
Los residentes solicitan con urgencia alimentos no perecederos, agua, botiquines de primeros auxilios, carpas, lonas y artículos de higiene.
Mientras esperan una respuesta, estas familias piden que las autoridades coordinen una operación de asistencia que permita llegar hasta las montañas de Herrera y atender a quienes hoy enfrentan la emergencia sin techo seguro ni servicios básicos.



