Un equipo del Ministerio de Salud llegó a Montijo tras confirmarse dos casos de hantavirus y se puso manos a la obra: inspeccionaron escuelas, capacitaron al personal de salud y coordinaron acciones con autoridades locales para contener la amenaza. La intervención busca reforzar la prevención y la detección temprana en la comunidad.
En el IPT Jaime Melamed Avilés, técnicos comprobaron las condiciones del plantel y dieron recomendaciones concretas para reducir la presencia de roedores, principales transmisores del virus. También se reunieron con líderes locales para articular medidas comunitarias y facilitar el trabajo interinstitucional.
En el Centro de Salud Reverendo Ricardo Velasco Ordóñez el personal médico recibió una capacitación especializada sobre manejo clínico, vigilancia epidemiológica y detección oportuna de casos sospechosos. La idea es que el equipo sanitario esté listo para identificar síntomas y atender con rapidez.
La próxima semana el despliegue continuará: la Dirección Nacional de Control de Alimentos y Vigilancia Veterinaria (DNCAVV) llevará capacitaciones a agricultores de los corregimientos, con consejos prácticos para disminuir la exposición en campos y áreas de trabajo rural.
El epidemiólogo regional, George Edwards, pidió calma y responsabilidad: llamó a la población a seguir medidas higiénicas sencillas y a acudir de inmediato a la posta o centro de salud si aparece fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, malestar general o dificultad para respirar.
Consejos prácticos para casa y campo:
Mantener patios y alrededores limpios; eliminar maleza, basura y objetos en desuso.
Guardar alimentos, granos y agua en recipientes cerrados y herméticos.
Sellar grietas y huecos por donde puedan entrar roedores.
Antes de limpiar espacios deshabitados, ventilar y humedecer con solución de agua y cloro; usar guantes y mascarilla y evitar barrer en seco para no levantar polvo.



