La industria turística de Panamá, vital para la economía de regiones como Chiriquí, se encuentra en crisis debido a las intensas lluvias que azotaron el país durante la primera quincena de noviembre. Estas inclemencias no solo afectaron a los damnificados y la agricultura, sino que también paralizaron actividades al aire libre, como el senderismo y el circuito del café, claves para el atractivo turístico de Boquete y sus alrededores.
Cancelaciones masivas y pérdidas económicas
Javier Pinzón, representante de la Cámara de Turismo en Boquete, reportó una disminución del 70% en la actividad turística durante los primeros 18 días de noviembre. Esta caída coincide con el inicio de la temporada alta, que usualmente genera el 60% de la economía local. Las cancelaciones en hospedajes reflejan el impacto directo del mal clima, afectando las 900 camas disponibles en Boquete y las fincas agroturísticas que combinan producción agrícola con experiencias turísticas.
Además, el paso de los huracanes Rafael y Sara dejó a Chiriquí en alerta roja, con inundaciones y deslizamientos que causaron más de una decena de fallecidos. Aunque los daños no fueron tan severos como durante Eta e Iota en 2020, las actividades turísticas tuvieron que ser suspendidas por seguridad.
Río Caldera en Boquete, nuevamente a su máximo nivel; las lluvias siguen en Chiriquí https://t.co/w9A3wpKQCC vía @Sinaproc_Panama pic.twitter.com/dSZP91LoVD
— La Prensa Panamá (@prensacom) November 17, 2024
Plan de recuperación para el verano 2024
El sector turístico no baja los brazos y está listo para implementar un plan de recuperación que arrancará el 28 de noviembre con las festividades por la independencia de Panamá de España. Este esfuerzo continuará en enero con ferias y eventos programados para todo el verano, buscando atraer visitantes y revitalizar la economía local. Pinzón confía en que, para 2026, unas 180 mil personas puedan asistir a la emblemática Feria de las Flores y el Café.
Proyecciones y esperanza
A medida que el clima mejora, aunque con lluvias moderadas previstas hasta enero, el sector turístico busca superar la crisis. Este esfuerzo no solo pretende recuperar las cifras previas a los cierres de calles de 2022 y 2023, sino también reforzar la infraestructura y la resiliencia de las comunidades afectadas.



