El diputado Eduardo Gaitán, de la coalición Vamos, no olvida de dónde salió ni la forma en que muchos lo conocieron antes de llegar a la Asamblea Nacional: con una moto, herramientas de limpieza y ganas de ganarse la vida en medio de la pandemia.
Gaitán recordó que entre 2019 y 2020 comenzó limpiando casas, cuando no conseguía trabajo, y que poco a poco fue levantando un emprendimiento que luego creció hasta convertirse en un servicio con camión propio. Ese mismo camioncito que mostró durante la campaña, aseguró, todavía lo conserva, aunque recientemente adquirió uno más grande, con tanques de agua y mayor capacidad para realizar jornadas de limpieza en espacios más amplios.
“Para mí significa estar en contacto con las raíces, con lo que me trajo aquí, como la gente me conoció”, expresó el diputado, al señalar que no quiere perder esa esencia comunitaria.
El diputado afirmó que su objetivo es demostrar que un político no tiene que estar lejos de la gente. “Un diputado puede ser cercano”, dijo, al mencionar que las personas lo pueden encontrar en el supermercado, en un restaurante de comida rápida o en cualquier lugar, como un ciudadano común.
En esa tarea, una figura clave sigue siendo su madre, de 67 años, quien continúa acompañándolo en las limpiezas y también lo apoya emocionalmente en los momentos de mayor presión política. Gaitán contó que, tras salir del tercer debate del proyecto de ley de sustancia económica, lo primero que hizo fue visitarla para conversar.
Según el diputado, su mamá está pendiente de todo lo que ocurre en la Asamblea y mantiene el canal legislativo encendido en la sala de su casa. Además, no pierde el entusiasmo por participar en las jornadas comunitarias. “Todo el mundo está de acuerdo en que es la que más limpia. Hay que quitarle la pala y las herramientas porque si no, no descansa”, comentó.
Gaitán aseguró que su mayor satisfacción es sentirse útil. Dijo que limpiar casas durante la pandemia le dio propósito en un momento difícil y le permitió entender que podía aportar algo a la sociedad, aunque fuera con un “granito de arena”.
El diputado también explicó que su interés por limpiar espacios públicos nació al ver el abandono de las paradas de buses en San Miguelito. Al principio, dijo, no tenía cómo llevar agua ni equipos grandes en la moto, por lo que se propuso hacer crecer su emprendimiento hasta contar con un vehículo que le permitiera intervenir esos lugares.
Sobre una posible reelección, Gaitán prefirió no adelantarse y aseguró que esa decisión la tendrá la gente. Sin embargo, reconoció que le gustaría continuar en la Comisión de Economía y Finanzas, donde afirma haber aprendido mucho.
“Hay que hacer lo comunitario, pero también manejar lo técnico, para poder llevar el país hacia mejores puertos”, señaló el diputado, quien defendió la necesidad de combinar el trabajo de campo con una visión más amplia de planificación nacional.

