En la Universidad de Panamá, el equipo de Recursos Humanos y el Instituto de la Mujer (IMUP) armaron un taller práctico para sus empleados administrativos. El tema: “Género, masculinidad sana y violencia digital”. La idea es clara: ayudar a la gente a detectar y parar la violencia de género y la que pasa por internet, fomentando respeto a todos, hombres que se la juegan por la igualdad y el cumplimiento de las leyes.
Lo que más pegó fue hablar de cómo la sociedad nos ha metido ideas viejas sobre qué significa “ser hombre”, y cómo eso afecta el día a día en el trabajo. Invitaron a todos a pensar en versiones nuevas: compartir responsabilidades, respetar a los demás y cuestionar actitudes tóxicas. También aclararon la diferencia entre sexo biológico y roles de género, explicaron el patriarcado y las desigualdades que nos frenan a todos, más derechos humanos y laborales para equilibrar la cancha.
No faltó repasar leyes panameñas clave como la 82 de 2013 (contra la violencia doméstica), la 7 de 2018 (de igualdad) y la 81 de 2019 (contra el acoso). Sumaron el Código de Ética de la U y su Protocolo contra el Hostigamiento Sexual. En la parte digital, pusieron el foco en el ciberacoso, la sextorsión –cuando extorsionan con fotos íntimas– y compartir contenido sin permiso, que pega duro a mujeres y al personal de oficina. Compartieron tips de la ley local, protocolos del Ministerio Público y cómo prevenirlo en la chamba.
El taller lo lideró el magíster Ricardo Mejía, experto en Género del Ministerio de la Mujer, que desglosó cómo las desigualdades joden el ambiente laboral. Lo acompañaron Aracelly De León, jefa del IMUP; Anabell Chen y Deysi Vega, quienes pusieron ejemplos reales para que calara hondo.



