La Universidad de Panamá le pide al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) que autorice usar 30 millones de dólares de sus propios ahorros para evitar que el fuerte recorte a su presupuesto deje sin proyectos y sin cupos a miles de estudiantes.
Por qué pide usar 30 millones
El rector Eduardo Flores Castro solicitó permiso para retirar 30 millones de dólares de fondos que la universidad tiene depositados en el Banco Nacional de Panamá. Estos recursos son producto de programas de posgrado, maestrías, doctorados y otros servicios académicos, pero no puede disponer de ellos sin autorización del Ejecutivo y aprobación de la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional.
Flores explicó que la institución maneja alrededor de 100 millones de dólares en fondos propios, que podrían ayudar a cubrir compromisos operativos, mantenimiento y proyectos académicos mientras el presupuesto estatal se reduce. El rector insiste en que el MEF entienda la urgencia: “Esperamos que escuchen esta necesidad y aprueben el uso de esos recursos para cumplir con responsabilidades institucionales”, señaló.
Presupuesto menor que el año pasado
La Universidad de Panamá enfrenta un escenario inédito: por primera vez en sus 91 años de historia, su presupuesto institucional es menor que el del ejercicio anterior. Mientras la casa de estudios pidió cerca de 410–412 millones de dólares para 2025–2026, el MEF recomendó unos 317 millones, lo que implica una reducción de unos 77–95 millones de dólares, según distintas fuentes.
La universidad argumenta que este recorte afecta gravemente proyectos de infraestructura, la apertura de nuevas carreras, la creación de anexos en comarcas indígenas y el fortalecimiento de centros regionales. También complica la capacidad de atender una matrícula que crece año tras año.
Efecto directo en los estudiantes
Para el próximo periodo académico, que inicia la próxima semana, se proyecta la entrada de unos 15 mil nuevos estudiantes, elevando la matrícula total a cerca de 90 mil alumnos en todo el país. Sin embargo, por falta de aulas, laboratorios y docentes, aproximadamente 5 mil aspirantes no lograron cupo, sobre todo en carreras de alta demanda como medicina, odontología, veterinaria, farmacia y enfermería.
Las autoridades universitarias advierten que, si no se corrige el recorte y no se aprueba el uso de los fondos propios, la brecha entre demanda y capacidad podría ampliarse en los próximos años, limitando aún más el acceso a la educación superior pública.


