La Universidad de Panamá (UP) acaba de dar un respiro a miles de estudiantes al extender el plazo para pagar la matrícula del primer semestre de 2026. Ahora, en lugar de apurarse, tienen hasta el 15 de abril para hacerlo, gracias a una decisión que busca aliviar el bolsillo en medio de los altos precios que azotan al país.
Todo surge por la crisis económica que no da tregua: el combustible sigue por las nubes, lo que encarece el transporte, la comida y todo lo básico. Esto pega duro en el día a día de los universitarios, muchos de los cuales trabajan o dependen de presupuestos ajustados. La Secretaría General de la UP, liderada por Ricardo A. Parker D., emitió la Circular DSG-395-2026 para avisar a decanos, directores de centros regionales y coordinadores de extensiones. Ellos deben correr la voz a todos los alumnos para que nadie se quede fuera.
“Queremos que sigan estudiando sin estrés”, parece ser el mensaje clave de la administración. Esta movida no solo da flexibilidad, sino que evita que decenas de jóvenes pierdan su semestre por un tema de fechas. Imagina: un estudiante de primer año en la Facultad de Derecho o uno de Ingeniería en Chitré, que viaja todos los días y ahora cuenta con semanas extra para juntar la plata.
La UP, con sedes en toda Panamá desde la capital hasta provincias lejanas como Veraguas o Darién, suma más de 70 mil alumnos. Esta prórroga llega en un momento ideal, justo cuando las familias lidian con facturas crecientes y el “subibaja” de los precios en supermercados y gasolineras.



