Panamá entra en modo vigilancia. El posible regreso del fenómeno de El Niño ya tiene a las autoridades meteorológicas con la lupa puesta, y no es para menos: se esperan temperaturas más altas de lo normal y un inicio irregular de la temporada lluviosa en los próximos meses.
La directora del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA), Luz Graciela de Calzadilla, confirmó que actualmente hay un 85% de probabilidad de que el fenómeno se desarrolle en el país, y que en las próximas semanas podría pasar a fase de alerta.
El panorama para mayo, junio y julio no pinta uniforme. En gran parte del territorio nacional se prevé menos lluvia de lo habitual, con una disminución que podría ir entre 10% y 20% en comparación con los niveles históricos.
Menos lluvia en varias provincias
Las zonas más impactadas por esta baja en las precipitaciones serían Chiriquí (especialmente tierras bajas y medias), el sur de la comarca Ngäbe Buglé, Coclé, Herrera, Los Santos, Panamá Oeste, áreas centrales y del este de la provincia de Panamá, Colón y parte de Darién.
Este escenario enciende las alarmas, especialmente en sectores como la agricultura, el suministro de agua y el riesgo de incendios de masa vegetal, que suelen aumentar cuando el clima se torna más seco y caluroso.
Las autoridades recomiendan a productores, gobiernos locales y a la población en general mantenerse atentos a los reportes oficiales y tomar medidas preventivas desde ya.
Pero ojo: también habrá más lluvia en otras zonas
El clima no será igual para todos. Mientras algunas regiones enfrentarán sequía, otras podrían recibir más lluvia de lo normal.
Este es el caso de Bocas del Toro, el norte de la comarca Ngäbe Buglé, las zonas montañosas del oriente de Chiriquí y el norte de Veraguas, donde las precipitaciones podrían aumentar entre un 15% y 20%.
Esto eleva el riesgo de crecidas de ríos, deslizamientos de tierra y afectaciones en caminos rurales, por lo que la vigilancia también será clave en estas áreas.
Zonas con comportamiento más estable
En otras regiones, como el norte de Panamá, el centro de la comarca Ngäbe Buglé, el centro y sur de Veraguas, el norte y sureste de Darién y la comarca Guna Yala, se espera un comportamiento más cercano a lo normal, aunque con ligeras variaciones.
El mensaje es claro: el clima viene con cambios y Panamá debe prepararse. Porque con El Niño, lo que falta en un lado… puede sobrar en otro.



