Se recibió nuevamente la ratificación del estatus como país de riesgo insignificante frente a la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB), conocida popularmente como la enfermedad de las “vacas locas”, un reconocimiento internacional que refuerza la confianza en el sistema sanitario y la producción ganadera nacional.
La decisión fue formalizada mediante la Resolución N.º 23 de la Asamblea Mundial de Delegados de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), manteniendo al país dentro del grupo de naciones con los más altos estándares en sanidad animal e inocuidad alimentaria.
Este resultado es atribuido al trabajo sostenido del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), a través de la Dirección Nacional de Salud Animal y el Programa Nacional de Vigilancia Epidemiológica de la EEB, que ejecuta controles, monitoreo y protocolos de prevención en todo el territorio.

Panamá ya había recibido esta categoría en 2011 y la ha conservado de forma continua hasta esta nueva ratificación.
Para sostener el estatus, el país mantiene vigilancia epidemiológica permanente, con detección temprana, análisis de sospechas clínicas y pruebas especializadas en el Laboratorio de Diagnóstico e Investigación Veterinaria Dr. Gerardino Medina H.
El MIDA también realiza inspecciones y muestreos en fincas, plantas procesadoras y establecimientos vinculados a la cadena alimentaria animal.



