Familias del corregimiento San José, en el distrito de Cañazas, llevan semanas atendiendo fiebres, dolores y enfermedades menores sin poder contar con el puesto de salud de su comunidad. El centro no tiene medicamentos básicos y las giras médicas, que antes llegaban con más frecuencia, ahora son esporádicas.
“Hacemos milagros”, dice el asistente de salud
Vecinos relatan que, cuando un niño o adulto enferma, lo primero que hacen es correr al puesto de salud. Pero muchas veces regresan con las manos vacías. Rosario González, residente de la zona, contó que su hija amaneció con fiebre alta y en el centro no había ni un analgésico para bajarle la temperatura.
El asistente de salud, único personal fijo en el puesto, intenta resolver con lo poco que tiene a la mano. Sin embargo, reconoce que no puede hacer más si no le envían insumos. La falta de abastecimiento convierte cada atención en un esfuerzo casi heroico.
Ni acetaminofén hay, advierte el representante
Concepción Camaño, representante del corregimiento San José, fue directo: en el puesto no hay ni acetaminofén, un medicamento que debería estar siempre disponible. Además, denunció que la infraestructura del hospital rural del distrito está en condiciones que ponen en riesgo tanto a pacientes como al personal.
Camaño explicó que, por esta situación, muchas familias terminan viajando hasta el hospital de Cañazas o al Chicho Fábrega, aunque tengan un puesto de salud en su propia comunidad. El problema, dijo, no es solo la falta de medicinas, sino también la necesidad de construir un nuevo hospital que realmente funcione.
Giras médicas más escasas
Antes, las brigadas de salud llegaban con más regularidad a San José y otras comunidades de difícil acceso. Ahora, esas giras son cada vez más espaciadas, lo que deja a los moradores sin atención preventiva ni control de enfermedades.
La combinación de un puesto sin medicamentos, personal limitado y giras irregulares obliga a los cañaceños a depender de hospitales lejanos, con gastos de transporte y tiempo que muchas familias no pueden asumir.
Qué piden los vecinos
Los residentes de San José exigen a las autoridades de salud dos cosas concretas:
Que se reanuden las giras médicas con frecuencia y se garantice la atención en la comunidad.
Que se abastezca de medicamentos básicos el puesto de salud, para que deje de ser un centro que “no resuelve”.
También respaldan el llamado del representante de corregimiento para que se acelere la construcción de un nuevo hospital y se mejoren las condiciones de la infraestructura actual.


