Una niña afrodescendiente que alguna vez tuvo que alisar su cabello para encajar en el sistema, hoy ocupa una curul en la Asamblea Nacional y se prepara para convertirse en madre en un lugar donde no existen estacionamiento para mujeres embarazadas o sala de lactancia., un lugar donde se regala labial para “homenajear” a las mujeres hoy 8 de marzo.
La diputada Walkiria Chandler se ha convertido en una voz firme dentro de la política panameña: mujer, afrodescendiente, joven y orgullosa de sus raíces.
Desde pequeña, explica, los comentarios sobre su cabello eran constantes, incluso cuando estudió para ser abogada. Hoy reivindica su identidad y se ha convertido en un referente para niñas y jóvenes que no se veían representadas en la política.
WALKIRIA EN EXCLUSIVA PARA MI DIARIO¿Qué significa para usted el Día Internacional de la Mujer?
“Lo primero es que tenemos que hacer es mucha docencia porque en Panamá se sigue felicitando y es un día que hay que conmemorar porque hay muchas mujeres que dieron su vida para que nosotras pudiéramos tener derechos, como por ejemplo el derecho de estar aquí en una Asamblea, el poder elegir ser política y no simplemente ama de casa o profesiones que la sociedad dice que son solamente para mujeres. Para mí es un tema de romper paradigmas y de profesar con el ejemplo, porque yo crecí sin tener modelos de referencia de mujeres afro en la política. Sí recuerdo siempre ver a Graciela Dixon como magistrada, recuerdo que le hacían caricaturas burlándose de su cabello porque era una mujer profesional afrodescendiente que iba con trenzas, con peinados étnicos, pero ella era la rama judicial, no era política. Y sí era como un gran vacío porque ¿con quién me iba a identificar yo? Hoy en día me siento muy contenta cuando camino por el circuito y veo a niñas o chicas que ya están en secundaria o universidad y ellas me dicen: ahora siento que puedo, porque ya hay una imagen, porque ya ven a una mujer profesional afrodescendiente, joven, que ha irrumpido en este sistema y que ha llegado a una curul en la Asamblea. También una curul desde la libre postulación. Eso también es un mensaje porque no fue un partido tradicional, no es porque tenga un papá en la política, es un esfuerzo muy propio y como yo digo, al final llegamos todas porque no solamente hay esta huelquilla, es un cúmulo social.”
¿Qué falta transformar?
“Falta educación, falta conciencia de la fecha. A mí me ha llegado publicidad a mi celular para mandar a hacer ramos y regalar flores y realmente no es un día para que nos den flores o chocolates. Yo siempre lo digo: es un día para que te levantes y luches conmigo porque todavía nos falta mucho.Aquí algunos pensarán que ya conquistamos todos los derechos, pero la brecha de la desigualdad que existe es muy amplia.”
Usted está viviendo un proceso de maternidad. ¿Cómo ha sido esa experiencia dentro de la política?
“Yo ahora mismo estoy en un proceso de gestación, ya empezando una maternidad, y yo me cuestioné mucho si anunciaba o no mi embarazo. Cuando lo anuncié sí tuve mucho apoyo, muchos comentarios positivos, pero un comentario que lo eliminamos de las redes decía: ‘pero te elegimos para legislar, no para que te reprodujeras’. Entonces son comentarios fuertes y ahí pareciera que socialmente es incompatible la maternidad y un proceso natural, biológico de los seres humanos, que es dar a luz, con ser profesional. Yo estoy en ese momento de mi vida donde estoy demostrando que por supuesto que yo puedo seguir siendo profesional, que soy una política, soy una mujer y por qué no, puedo ser madre.”
¿Cuál es uno de los mayores retos?
“Que nos respeten dentro de la política. A nosotras siguen sin vernos como iguales y no es solamente un tema durante la campaña. A los hombres se les preguntaba mucho su hoja de vida, si habías sido CEO o administrador en alguna empresa. Y yo recuerdo que buscando firmas se me preguntaba mucho: ‘¿pero tú estás casada?, ¿tú tienes hijos? ’A un hombre no se le pregunta eso. A la mujer se le da a este plano personal y eso pareciese ser algo importante porque señala si eres una buena mujer y eso te hace más o menos elegible para un cargo.”
¿Con qué situaciones se ha enfrentado dentro de la Asamblea?
“Dentro de la Asamblea se da la violencia política de género. Tenemos compañeros que constantemente disminuyen y ofenden a colegas mujeres y está normalizado y no pasa nada. Cuando una mujer responde o les da de su propia medicina, incluso de manera elegante, entonces a nosotras nos juzgan o nos ponen sobrenombres. Aquí mismo en la Asamblea se aprobó la ley de lactancia, pero no tenemos una sala de lactancia. Y si revisan los estacionamientos de la Asamblea, no hay un solo estacionamiento para mujeres embarazadas.Pareciera que nadie contempló que pueda haber una diputada gestando o maternando.”
¿Existe racismo en Panamá?
“Totalmente. Si estamos viendo una ministra que dice que hay cabellos insalubres refiriéndose a tipos de cabellos propios de afrodescendientes y un presidente que la valida, por supuesto que en Panamá hay racismo. También lo vemos cuando algunas escuelas piden certificación de ser afrodescendiente. No existe una institución del Estado que valide que uno es afro, nobe o descendiente asiático. Eso es un total sinsentido.”
¿Qué mensaje le daría a las niñas y jóvenes afrodescendientes?
“Que los primeros que se tienen que sentir bien con cómo se ven son ellos mismos. Si ese es su cabello, es su melena, es su orgullo, es su herencia, que lo luzcan contentos. Yo digo que este es mi afrocorona y eso es lo que nos hace distintos. Que no permitan que otras personas los acomplejen.A mí se me trabajó mucho en casa la historia de mis ancestros. Mi mamá siempre me dijo: tú no eres más ni menos que nadie. Y eso es importante porque yo me lo creí.”
¿Qué mensaje deja en el Día Internacional de la Mujer?
“Un mensaje de fortaleza y resiliencia. Nosotras podemos hacer todo lo que nos proponemos.Ante cada negativa yo las invito a crecer, a abrir sus alas y a batirlas, porque nosotras podemos con todo lo que nos proponemos... Luchemos”.


