Fotos: Elyseé Fernández
Mucho antes de una sala de hospital, la vocación de cuidar comienza en un salón de clases.
En el Centro de Innovación, Desarrollo Tecnológico y Emprendimiento (CIDETE), del Centro Regional Universitario (CRU) de La Chorrera de la Universidad de Panamá, la formación de enfermería toma forma entre simulaciones, práctica y, sobre todo, humanidad.
La profesora y vicedecana Yajaira Oran, encargada de la asignatura Salud Integral de la Mujer, lo resume sin rodeos: preparar a una enfermera es educar por niveles, con herramientas que van desde la teoría hasta escenarios clínicos simulados.

“Aquí trabajamos con modelos como la pelvis y el bebé, donde las estudiantes identifican posiciones y aprenden a atender un parto. Esto significa entrenar y educar”, explica.
El aprendizaje no se queda en lo básico. Oran también resaltó el valor de los entornos simulados en la preparación académica.
“Contamos con escenarios de simulación de alta fidelidad que recrean situaciones clínicas reales. Allí las estudiantes pueden equivocarse, aprender y perfeccionar sus habilidades en un ambiente seguro”, indicó.
En cuanto al proceso formativo, explicó que la educación en enfermería se construye de manera progresiva.
“La preparación de una enfermera viene por niveles de educación. Cada etapa aporta herramientas específicas que permiten brindar una atención integral, especialmente en áreas como la salud de la mujer”, afirmó.
Pero la técnica, por sí sola, no basta. Oran enfatiza que el primer paso es el vínculo con el paciente: confianza, empatía y trato humano.
“Primero somos humanas. Debemos brindar calor y seguridad, siempre con base en el conocimiento y los protocolos”, señala.
Desde la mirada estudiantil, el camino es exigente, pero profundamente gratificante.
Ana González, estudiante de enfermería, describe la carrera como “una mezcla de emociones”, donde cada aprendizaje impacta directamente en el cuidado de las personas.
Ana González- Estudiante enfermeríaAna González, estudiante
“Es una carrera demandante, pero nos enseña a ser más humanos”
González también destaca el enfoque práctico de las clases: menos teoría abstracta y más preparación para lo que encontrarán en el campo real.
“Vemos casos como en el hospital. Eso nos prepara de verdad”, añade.
Por su parte, la profesora Yajaira dirigió un mensaje a sus colegas y a las futuras enfermeras, resaltando el valor de la vocación y la formación continua.
“Felicidades a todas las enfermeras y a mis futuras colegas en su día. Esta es una profesión que se construye con vocación, empatía y compromiso”, expresó.
Además, recordó que el trato humano es esencial en cada proceso de atención: “Primero somos humanas: debemos brindar confianza, seguridad y calidez a cada paciente”.
Finalmente, subrayó el impacto de la educación en el sistema de salud: “La educación superior es la garantía de una mejor salud para Panamá”.
Yahaira Oran- profesoraYahaira Oran, profesora.
“No podemos dejar de educar ni de enseñar; la formación constante es la base de una atención segura”.




