Imagínese pasando por el control migratorio en Tocumen, con su boleto a El Salvador en la mano, y de repente, ¡zas! Las autoridades te paran porque tienes una orden de captura internacional por conspiración y narcotráfico. Eso le pasó a un ciudadano hondureño de 44 años este jueves, justo cuando intentaba salir del país.
Todo ocurrió durante una revisión rutinaria en el Aeropuerto Internacional de Tocumen, el hub más concurrido de Panamá. Los oficiales de Migración notaron algo raro en sus documentos y, tras chequearlo bien, confirmaron que el hombre estaba en la mira de la justicia gringa. La orden de arresto salió en febrero de este año, emitida por el Tribunal del Distrito Este de Texas, Estados Unidos, por graves cargos relacionados con el tráfico de drogas y planes criminales.
El tipo no pudo seguir su viaje. Gracias a los sistemas de control y la colaboración con Interpol, lo retuvieron de inmediato y lo entregaron para los trámites legales. Este caso resalta cómo el ojo atento de los migratorios en Tocumen evita que personas con prontuario pesado se escabullan, protegiendo no solo a Panamá, sino a toda la región de amenazas como el narcotráfico.



