La Operación Armagedón LIII volvió a sacudir el Centro Penitenciario La Joya, donde las autoridades entraron al pabellón 3 y toparon con un arsenal de artículos prohibidos que circulaban sin control entre los privados de libertad.
Dentro de las imágenes proporcionadas se aprecia una mesa larga atestada de artículos incautados: decenas de celulares negros acomodados en filas apretadas, cables enredados como espaguetis, cargadores, audífonos de todos los estilos, herramientas metálicas, pequeños frascos, cajetillas y varios envoltorios blancos.

Al lado derecho de la mesa destacan montones de cables y cargadores, mientras que en el centro se observan objetos que parecen instrumentos artesanales, baterías, tintas y otros artículos no permitidos.
En esta acción se logró sacar de circulación 20 bolsitas de hierba seca y tres envoltorios de polvo blanco, que podrían tratarse de sustancias ilícitas.

Además, las unidades confiscaron 58 celulares, evidencia de que el intento de mantener comunicación clandestina sigue activo. También se encontraron 30 cables USB, 20 audífonos, cuatro audífonos inalámbricos, dos routers, dos bocinas, un encendedor, dos tintas para tatuar, tres cajetillas de cigarrillos, siete platinas, dos memorias micro SD, siete chips de celular, 25 hojas de afeitar, 25 cargadores, tres relojes y un grillete.
Las imágenes muestran con claridad el volumen del material sacado de circulación, reflejando cómo estos objetos continuaban entrando al penal a pesar de los controles.
La operación busca reforzar la seguridad interna y cortar cualquier actividad que ponga en riesgo el orden del complejo penitenciario.
Las autoridades reiteraron que estas diligencias seguirán realizándose para mantener el control dentro de La Joya y evitar que los privados de libertad continúen gestionando actividades irregulares desde el penal.



