El ministro de Seguridad Pública, Frank Ábrego, encendió nuevamente el debate sobre lo que pasa después de las grandes capturas contra el crimen organizado.
Durante la conferencia del presidente José Raúl Mulinio, el funcionario lanzó una frase que no pasó desapercibida al referirse al caso de un presunto cabecilla de la pandilla Bagdad Santa Eduvigis, conocido como “El Abogado”, detenido recientemente en España.
“Lo digo de esta forma, probablemente le vamos a pagar el pasaje, lo traemos a Panamá y al día siguiente está en su casa por cárcel”, expresó Ábrego, dejando sobre la mesa su preocupación por las decisiones judiciales que pueden aplicarse una vez los detenidos llegan al país.
🟡🔴 El ministro de Seguridad Pública, Frank Ábrego, encendió nuevamente el debate sobre lo que pasa después de las grandes capturas contra el crimen organizado.
— Mi Diario Panamá (@MiDiarioPanama) May 28, 2026
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El comentario del ministro se dio en medio de una operación internacional que permitió ubicar y capturar al sospechoso en territorio europeo, como parte de las coordinaciones entre autoridades panameñas y organismos de seguridad en el extranjero.
La detención ha sido presentada como un golpe importante contra estructuras criminales con alcance fuera de Panamá. Sin embargo, Ábrego puso el dedo en otra parte del problema: el tramo que viene después de la captura.
Su planteamiento apunta a la frustración que, según dejó entrever, existe dentro de los estamentos de seguridad cuando se logra una aprehensión de alto perfil, pero luego el proceso judicial puede terminar con medidas cautelares distintas a la detención preventiva.
El caso de “El Abogado” queda ahora atado a los trámites legales correspondientes, incluyendo el proceso para su eventual traslado a Panamá. Mientras tanto, las declaraciones del ministro abren otra vez la discusión sobre el equilibrio entre las garantías procesales y la necesidad de mantener bajo control a personas investigadas por delitos graves.
La frase de Ábrego cayó como gasolina en un debate que ya venía caliente: ¿de qué sirve capturar afuera a figuras señaladas por crimen organizado si al llegar al país podrían enfrentar el proceso desde casa?
Por ahora, el procedimiento legal sigue su curso, pero el mensaje del ministro dejó claro que en Seguridad hay una preocupación que no quieren seguir diciendo en voz baja.


