El Gobierno de Panamá declaró este martes 25 de agosto estado de emergencia por los efectos del fenómeno de El Niño, que ya está provocando alteraciones importantes en las lluvias y mantiene bajo presión varias cuencas hidrográficas del país.
La decisión fue adoptada durante el Consejo de Gabinete y busca garantizar que las instituciones cuenten con los recursos y mecanismos necesarios para responder rápidamente ante situaciones relacionadas tanto con la sequía como con el exceso de lluvias.
La ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo, explicó que la medida permitirá al país anticiparse a los escenarios que podrían presentarse durante los próximos meses.
La preocupación no se concentra únicamente en posibles inundaciones. Las autoridades también mantienen la mirada puesta sobre la sequía, la disponibilidad de agua y las consecuencias para la producción agropecuaria.
Déficit de lluvias llega hasta 60%
La directora del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (Imhpa), Luz Graciela de Calzadilla, recordó que la institución declaró la llegada de El Niño al país el pasado 12 de mayo.
Desde entonces, las estaciones meteorológicas han registrado entre mayo y agosto un déficit de precipitación de hasta 60% en sectores del Pacífico panameño.
El comportamiento es diferente en el Caribe. Según Calzadilla, Bocas del Toro registra alrededor de 25% más de lluvia.
“Tenemos casi 11 cuencas hidrográficas en estrés hídrico. Es decir, que los niveles de los ríos están muy bajos”, advirtió.
La situación, agregó, está generando complicaciones para hidroeléctricas y plantas potabilizadoras, además de representar un riesgo para el sector agropecuario.
El Niño podría extenderse hasta mayo de 2027
Calzadilla indicó que El Niño se encuentra en categoría “muy fuerte” y ha evolucionado rápidamente. Las proyecciones apuntan a que sus efectos podrían extenderse hasta mayo de 2027.
Según explicó, entre octubre y diciembre se espera el pico de las temperaturas en el Pacífico ecuatorial, una condición que podría provocar una entrada anticipada de la temporada seca en Panamá.
Mientras tanto, el director del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), Omar Smith, señaló que ya se desarrollan acciones preventivas en Bocas del Toro, la comarca Ngäbe Buglé y Colón, donde las lluvias han generado afectaciones.
La declaratoria de emergencia también permite al Gobierno utilizar procedimientos especiales para adquirir bienes, contratar servicios y ejecutar obras, simplificando trámites administrativos para responder con mayor rapidez ante las situaciones provocadas por el fenómeno climático.



