Un crimen que estremeció a los residentes de La Siesta, en Tocumen, abrió una nueva interrogante: ¿qué pasará con el menor de apenas 12 años señalado por dispararle a una mujer de 56 años, luego de que presuntamente le llamara la atención por fumar cerca de su vivienda?
El hecho ocurrió el sábado 10 de octubre, cuando Leslie Elibeth Mendoza, de 56 años, recibió un disparo en el pecho mientras se encontraba en el portal de su casa, ubicada en la calle Colón.
Un reclamo que terminó en tragedia
Según información preliminar, la mujer le habría reclamado al menor por fumar presuntamente marihuana cerca de su residencia, debido a las molestias que le ocasionaba el olor.
Tras el incidente, el adolescente supuestamente regresó armado y disparó contra la víctima, quien también presentó un rozón en el antebrazo derecho.
Sus familiares la trasladaron al Hospital Irma de Lourdes Tzanetatos, donde se confirmó su fallecimiento a la 1:59 p. m.
El menor fue retenido por las autoridades para los procedimientos correspondientes.
¿Qué dice la ley sobre su futuro?
Por tener 12 años, el menor está comprendido en el grupo de adolescentes de 12 a menos de 15 años contemplado en la Ley 40 de 1999, que establece medidas de reeducación social bajo supervisión de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (Senniaf).
Estas medidas pueden incluir atención psicológica, acompañamiento familiar, programas educativos y actividades para modificar conductas. La ley establece un máximo de dos años para determinadas medidas de asistencia y orientación.
Esto significa que su situación debe atenderse mediante el régimen especial correspondiente a su edad, sin equipararlo a un adulto. Sin embargo, las autoridades competentes deberán determinar las medidas concretas y su responsabilidad en los hechos.
Por ahora, la investigación deberá esclarecer las circunstancias del ataque que acabó con la vida de la mujer y establecer cómo un menor de apenas 12 años habría tenido acceso al arma utilizada.



