Lo que inicialmente fue reportado como el hallazgo de un cuerpo semienterrado en un área boscosa de Colón, hoy toma un giro definitivo y doloroso: las autoridades confirmaron que se trata del adolescente Christian Anel Ortega Soto, de 17 años, quien había sido reportado como desaparecido desde el pasado 11 de abril.
El joven fue visto por última vez cuando salió a realizar una labor social junto a compañeros de su centro educativo. Desde entonces, su paradero era desconocido.
Su cuerpo fue encontrado el miércoles 13 de mayo en un área boscosa ubicada en el sector que divide Altos de Los Lagos y Cativá. De acuerdo con los reportes, el cadáver estaba en avanzado estado de descomposición y parcialmente cubierto por tierra, en una escena que generó alarma entre las autoridades que atendieron el llamado.
En el lugar también fueron ubicados indicios relevantes para la investigación, entre ellos casquillos de arma de fuego, además de chancletas y ropa pertenecientes al adolescente.
casquillos, ropa y una búsqueda sin descanso: el caso que golpea a ColónLas labores de búsqueda iniciaron desde tempranas horas de ese mismo miércoles, con la participación del Ministerio Público, unidades del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), la Policía Nacional, así como familiares del joven, incluido su padre, quienes se mantuvieron activos en los recorridos por la zona.
Durante días, la familia sostuvo la esperanza de encontrarlo con vida. Sin embargo, el hallazgo confirmó el peor escenario.
En medio del dolor, el abuelo del menor, Pedro Robinson, ofreció declaraciones en las que expresó el impacto de la pérdida y envió un mensaje contundente:
“Es algo injusto. Lo que puedo decir es que es un dolor muy fuerte que no le deseamos a nadie , pero aquellas personas que lo hicieron no van a tener paz al menos que busquen a Cristo Jesús. La familia debe de prestar mas atención a los hijos, los hijos que obedezcan a sus padres y a las autoridades que hagan su trabajo para que hagan leyes que no sean para el beneficio de unos cuantos. El niño no estaba en temas de pandillla. Esto (la violencia) no puede seguir hay un descontrol. Teníamos la esperanza de encontrarlo, le decíamos a Dios venga lo que venga, pase lo que pase, pero estamos tranquilos de esa incertidumbre, esa angustia, su familia está destrozada”.
El caso ha generado consternación en la provincia de Colón, donde la desaparición del joven había mantenido en alerta a la comunidad durante semanas.
Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para esclarecer las circunstancias de este hecho.


