Una operación conjunta entre la Policía Nacional y el Ministerio Público permitió desarticular dos grupos delictivos presuntamente vinculados al hurto de vehículos y a estafas mediante la venta ilegal de autos en Panamá.
Las acciones, desarrolladas bajo el nombre de Operación Fraudcar, incluyeron allanamientos en los corregimientos de Pedregal, Tocumen, Juan Díaz y Pueblo Nuevo, donde se logró la aprehensión de ocho personas de forma directa. Durante el curso de la investigación, otras tres personas también fueron detenidas, entre ellas dos señaladas como cabecillas de la estructura criminal.
De acuerdo con las pesquisas, los implicados alquilaban vehículos en distintas empresas de renta de autos y luego falsificaban documentos para ponerlos a la venta como si fueran de procedencia legal, utilizando plataformas digitales para captar compradores. Esta modalidad afectó tanto a compañías arrendadoras como a ciudadanos que adquirieron vehículos sin conocer su origen real.
Las autoridades estiman que la lesión económica supera los 100 mil dólares. La Policía reiteró que continuará atacando los delitos contra el patrimonio e hizo un llamado a la población a verificar la legalidad de la documentación antes de comprar un vehículo.



