La jueza de garantías del Primer Circuito Judicial de Panamá, Yazmín Jaén, dio por válido el acuerdo de pena pactado entre el Ministerio Público, representado por la fiscal Yanela Acuña, y la defensa técnica de Eduardo Martínez, alias “Ameba”.
El trato le costará caro: 84 meses de prisión por conspiración para delitos de drogas, además de una multa de $1,000 que deberá pagar al Tesoro Nacional en un plazo máximo de un año. La medida llega tras haberse formalizado su aprehensión y la imputación de cargos por parte de la Fiscalía.
El trasfondo está en la Operación Jericó, un proceso que arrancó en junio de 2023 y que desenmascaró a una red criminal vinculada al narcotráfico y al blanqueo de capitales. En esta redada de gran alcance ya hay 38 personas y dos sociedades anónimas imputadas.
Martínez, de 34 años, era considerado pieza clave dentro de la estructura investigada. Fue retenido en República Dominicana y deportado a Panamá el 20 de agosto, cayendo en manos de las autoridades al aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Tocumen. Desde días antes, la Policía Nacional lo tenía en la lista de los más buscados y pedía a la ciudadanía información sobre su paradero.
Pero “Ameba” no es el único rostro de peso que ha salido a relucir en Jericó. Entre los detenidos está Abraham Rico Pineda, hijo del diputado del PRD Raúl Pineda, capturado el 20 de agosto de 2024 frente al Primer Tribunal Superior de Justicia. Al día siguiente, un juez ordenó su detención provisional por cargos de blanqueo de capitales.
El expediente es grueso: 24 eventos delictivos detectados, más de 1,500 paquetes de cocaína incautados y cerca de $400 mil en efectivo decomisados. Todo apunta a una red con brazos en el narcotráfico, lavado y corrupción de funcionarios.
A Rico Pineda se le señala de haber movido dinero ilícito a través de la empresa Servicios Múltiples Rama. Actualmente está en el centro penitenciario El Renacer, luego de que un tribunal rechazara un recurso de apelación que buscaba suavizar su medida cautelar.
La investigación también salpicó a su pareja, Maybel Araúz, imputada por blanqueo. La jueza Irene Cedeño le impuso medidas menos severas: firmar dos veces por semana y no salir del país.
La Operación Jericó sigue activa, y cada audiencia revela nuevas piezas de un engranaje criminal que, de momento, ya dejó tras las rejas a “Ameba” y mantiene en la mira a más figuras con vínculos de alto perfil.




