Durante un patrullaje marino de control y vigilancia, autoridades retuvieron una embarcación con tres personas a bordo que realizaban pesca industrial no autorizada en el área protegida de Isla Escudo de Veraguas.
En la inspección se ubicaron 91 langostas de distintos tamaños, las cuales eran transportadas en dos canastas. De ese total, 45 ejemplares fueron devueltos al mar, mientras que el resto quedó bajo custodia como evidencia para la Fiscalía Ambiental.
Además del producto marino, a los tripulantes —procedentes del corregimiento de Bahía Azul— se les decomisaron dos pares de chapaletas, dos máscaras y cuatro lazos de pesca, implementos utilizados para la actividad ilegal.
Los involucrados fueron trasladados por unidades de la Policía Ambiental hasta el puerto de Chiriquí Grande, donde quedaron a órdenes del Ministerio Público para el inicio de los trámites legales correspondientes, conforme a la legislación ambiental vigente.
Las autoridades recordaron que en esta zona no está permitida la pesca industrial ni comercial, y que únicamente se autoriza la pesca de subsistencia bajo condiciones específicas. El área es considerada prioritaria para la conservación por la presencia de especies endémicas y ecosistemas marinos sensibles.



