La mañana de este martes 2 de diciembre se vivió un momento angustiante en el Puente de las Américas, cuando un hombre en crisis emocional se subió a la estructura con la intención de lanzarse. La escena generó tensión entre los conductores, mientras unidades de la Policía Nacional y del Benemérito Cuerpo de Bomberos corrían para evitar que la situación terminara en tragedia.

Durante los minutos más críticos, uno de los oficiales decidió acercarse y hablarle con calma. En medio del silencio del puente, el agente elevó una oración, diciéndole frases como “Dios señor padre, para ti no hay nada imposible”, buscando darle al hombre un rayo de consuelo mientras intentaban estabilizarlo. Ese gesto de humanidad abrió espacio para el diálogo.

El ciudadano confesó que estaba agobiado: llevaba meses sin empleo, estaba a tres cuotas de lograr su jubilación y no tenía los medicamentos para controlar su diabetes. El peso de sus preocupaciones lo había llevado al borde.
Gracias al acompañamiento cercano y a la intervención coordinada, finalmente aceptó bajar y ponerse a salvo. Fue trasladado a un centro médico para recibir atención.
Las unidades de emergencia recordaron que pedir ayuda a tiempo puede salvar vidas y que existen líneas y profesionales listos para acompañar en momentos así.




