De un fuerte golpe en la nuca con un objeto contundente murió Ariel Magallón, de 22 años, en el sector 2 de Loma Blanca, corregimiento de Santa Clara, en Arraiján.
El caso está en manos del Ministerio Público de Panamá Oeste, que busca determinar quién atacó al joven y qué ocurrió en los minutos previos a su muerte.
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Las primeras versiones recogidas en el lugar indican que Ariel había salido a realizar un mandado en una tienda y caminaba acompañado de dos primos.
En el trayecto, al pasar por una parte de la calle con poca iluminación, alguien lo llamó. Ariel decidió regresar mientras sus familiares continuaron avanzando.
Lo vieron caer y regresaron corriendo
Los dos primos no habían llegado muy lejos cuando voltearon para ver dónde estaba Ariel. En ese momento, según los testimonios, lo observaron caer al suelo.
Ambos corrieron hacia él para auxiliarlo. La persona que presuntamente se encontraba con Ariel habría escapado del sitio al percatarse de que los familiares regresaban.
Una versión aportada en el sector señala que el joven habría recibido un fuerte golpe, descrito por uno de los testimonios como un posible “garrotazo”. Oficialmente, se informó que la lesión fue provocada con un objeto contundente.
También circuló entre moradores una versión sobre una supuesta discusión relacionada con algo que se habría perdido. Este señalamiento no ha sido confirmado por las autoridades y forma parte de las circunstancias que deberán ser esclarecidas durante la investigación.
Ariel murió en el patio de una casa
Luego de la agresión, familiares intentaron auxiliar al joven. Ariel finalmente murió en el patio de una residencia, lugar hasta donde acudió personal del Ministerio Público.
Funcionarios realizaron el levantamiento del cadáver y las diligencias correspondientes para recabar elementos que permitan establecer cómo se produjo el homicidio y ubicar al responsable.
La oscuridad también preocupa a los vecinos
Mientras avanzan las investigaciones, residentes de Santa Clara de Arraiján pusieron sobre la mesa otro problema que, aseguran, afecta desde hace tiempo al sector: la falta de luminarias.
Moradores expresaron preocupación por la inseguridad y solicitaron más rondas y presencia policial, especialmente en los puntos que permanecen oscuros.
La muerte de Ariel se sumó a una jornada violenta en Panamá Oeste, donde se registraron dos homicidios en menos de 24 horas, uno en Arraiján y otro en La Chorrera.



