Se fue otra temporada más del béisbol nacional mayor, la número 74, y con ella también culminó otra larga sequía en cuanto a títulos.
La noche del pasado sábado, la provincia de Colón celebró la merecida conquista de su octava corona en estas lides, la primera desde 1962.
Pero bien, finalizada la justa, hagamos un balance de lo bueno, lo malo y lo feo que dejó el certamen 2017.
LO BUENO
_ Empecemos por la decisión de Fedebeis de haberle dedicado la copa a don Emilio Castro, un hombre que dio los mejores años de su vida a este gran deporte.
_ El premio que se llevó el Jugador Más Valioso (Gilberto Méndez), un vehículo 4x4 de paquete.
_ El gran respaldo de las aficiones de Colón, Chiriquí y Veraguas a sus respectivas novenas.
LO MALO
_ Que no todos los refuerzos venezolanos hayan lucido como los extraordinarios lanzadores que se les pintó.
_ Que la Fedebeis haya llevado al juego final del mayor menos policías que a la final del juvenil. El desmadre que se formó con los fanáticos en el cuadro deslució la misma ceremonia de premiación.
_ Que el arbitraje panameño, aún con repetición, haya lucido mal, incluso en la aplicación de reglas.
_ La pésima actuación del elenco de Coclé, un equipo tradicionalmente competitivo en este nivel.
LO FEO
_ Que el ‘Gato’ Benicio haya pasado por alto la figura de Emilio Castro en su discurso final.
_ El hurto del que fue objeto 'la Pesadilla' Félix Arosemena en el Rod Carew durante celebración del título de los colonenses.
_ La huelga de los jugadores de Veraguas como protesta por diferencias con el técnico Aristides Bustamante sin importarles que sus aficionados siempre los respaldaron en cada juego.
_ Que algunas personas hayan hecho campaña ofreciendo 'cosas' a periodistas que votaban para el Más Valioso.
Texto: Aurelio Ortiz G.
Foto: Miguel Cavalli


