Los jugadores de Uruguay estaban preparados para uno de los momentos más trascendentes, únicos: el himno. Porque las estrofas de la Celeste tienen algo especial. Motivan, tocan fibras sensibles, levantan.
Pero el momento tan esperado para el equipo de Tabárez nunca llegó. ¿Qué pasó? Antes del encuentro ante México, por el Grupo C de la Copa América 2016, la organización del torneo cometió un error: en vez de reproducir el himno de Uruguay, ¡pusieron el de Chile!
¿La reacción de los jugadores? Los once de Uruguay que estaban listos para cantar, se quedaron callados, serios. Algunos se miraron unos a otros sin entender demasiado lo que pasaba, otros atinaron a cantar el himno que correspondía.



