A pesar de que es el ave nacional de Panamá, el águila harpía está en el olvido. Llena de telarañas, un ala quebrada y sus garras con las cuales atrapa a sus presas están partidas.
Así permanece arrinconada y en constante deterioro esta escultura de madera en la Asamblea Nacional.
El desgaste de esta estructura, inspiración del escultor y militar Cancio Ciacci Tasón se refleja a simple vista, lo que es lamentable, ya que el águila harpía es símbolo de la nacionalidad panameña.
Ciacci Tasón fue un recluso de El Renacer, quien pagó una condena de 20 años, y esta habilidad de tallar en madera la aprendió durante sus años de encierro.
Se acerca el mes de noviembre y rescatar esta pieza sería un buen regalo para la patria.
Nota: Jairo Cornejo
Foto: Raúl Valdés



