Cuando a solo días de su inauguración enormes barcos se preparan para atravesar los 80 kilómetros del Canal de Panamá ampliado, el atleta colonense César Barría, quien tiene amputada su pierna derecha por encima de la rodilla por culpa de un accidente de auto, nada en el mar de su determinación y prepara sus brazadas con la esperanza de ser el primer panameño que pueda lograr atravesar la zanja canalera a nado.
Él mismo 'se echó al agua' y lo confesó.
Uno que ya lo hizo fue el aventurero estadounidense Richard Halliburton, cuyo nombre quedó en la historia, pues se adjudicó el peaje más económico pagado por la travesía, la más completa de todas, a solo 36 centavos, basados en su peso, solo unas 150 libras. Le tomó 50 horas en agosto de 1928, custodiado por una canoa con un tirador con rifle para protegerlo de los caimanes.
Tal hazaña no parece ser muy factible para el panameño que se ha convertido en un motivador luego de alcanzar ser 'el primer latinoamericano con discapacidad y el primer centroamericano que cruzó a nado el Estrecho de Gibraltar; y el primer discapacitado en cruzar el Canal de Santa Bárbara, California'.
Pero ser el primer panameño en cruzar a nado el Canal de Panamá es un tema poco probable... por ahora. Y es que las autoridades del Canal han expresado un 'no' rotundo para estas aspiraciones. Explican a Mi Diario que la negativa obedece a estrictas medidas de seguridad.
'Cruzar a nado el Canal, hoy día se le negaría a todo el que lo solicite por cuestiones de seguridad y operacionales', indicó a Mi Diario Luis Enrique Vásquez, vicepresidente de Comunicación Corporativa de la Autoridad del Canal de Panamá.
Peligros
Lo cierto es que César y su equipo de trabajo ya hicieron un estudio del recorrido a lo largo del Canal, de océano a océano. 'Tuve dos reuniones con directivos del Canal, una para el Centenario y otra el año pasado, pero bueno, no se dio, hubo contratiempos. Se planteó en momentos en que hubo problemas con los contratistas de la ampliación y el asunto quedó ‘stand by’'. Estudió con su equipo el recorrido, la distancia y las corrientes que se dan allí y, según él, era viable. Aunque hay un tema de seguridad y de que por logística el tráfico no se puede parar.
Barría está claro en que este año no será. Él está acostumbrado a lidiar con obstáculos hasta lograr sus metas.
Aquel accidente
Hoy tiene 33 años, a los 21 un accidente le cambió la vida. Ayudaba a un amigo a empujarle el carro que se le había dañado en la vía. Y de repente otro conductor, aparentemente bajo los efectos del alcohol, no los vio, y lo impactó directamente en su pierna derecha y no hubo oportunidad de salvarla. Se desmayó y al despertar ya no tenía la pierna. Fue impactante, lloró entristecido. Lo suyo era el baloncesto. Fue difícil, pero decidió ser feliz y salir adelante.
'Siempre tengo que agradecerle a Dios y a las personas que me puso en el camino para poder superar esa adversidad. De hecho, nunca tuve ayuda psicológica. Acepté lo sucedido y me dije que tenía que levantarme de esa cama y luchar con las herramientas que tuviera.
No tendría dos piernas, pero sí dos brazos, un corazón y la mente fresca para rehacer mi vida. No me limité y siento que la vida me cambió, pero para bien. Si no me hubiese pasado el accidente no hubiera crecido y desarrollado ese potencial que tenía adentro y no me hubiera atrevido a lograr lo que he hecho'. El acercamiento con Dios fue determinante para alcanzar el éxito.
Sí se puede
Fue casi un año de rehabilitación física hasta que pudo tener su primera prótesis. Se preparó física y emocionalmente, terminó su carrera universitaria en Banca y Finanzas, obtuvo además dos certificaciones en 'couching' y liderazgo, da conferencias motivacionales, ha roto récords nadando por más de 14 horas en mar abierto, es embajador deportivo y hasta se enamoró y se casó con una guapa bailarina de danzas folclóricas, Catherine Amour.
No ha sido fácil y sigue preparándose hacia metas y objetivos. 'No es solo trazarse metas, sino esforzarse e ir por ellas'. Mientras, aún no pierde la esperanza con lo del Canal, él sigue
madrugando para entrenar por horas por si se da. A él nada lo detiene. ¿Y a usted?
Nota: Martha Vanessa Concepción



