Las huellas del deterioro de la Escuela de Artes y Oficios Melchor Lasso De la Vega se pueden observar a simple vista.
Pisos rajados, el zinc del techo y las carriolas oxidados y el desborde de aguas negras, entre otros problemas, son clara evidencia de la falta de mantenimiento que por años ha sufrido este plantel.
Debido a esta problemática, los docentes decidieron suspender las clases desde el pasado lunes y tienen pensado no iniciarlas hasta que la ministra de Educación, Marcela Paredes de Vásquez, converse con los profesores y busquen una solución al problema.
Rosina Fong, quien tiene más de 25 años de trabajar en el Artes, indicó que es muy duro dar clases en estas condiciones, ya que hay salones que solamente los divide un barandal de hierro.
Daños
De todos los problemas de insalubridad, pésima infraestructura y aguas residuales, lo que más les inquieta es el que presenta el salón de soldadura, donde se atiende a más de 80 estudiantes.
Y es que el agua se filtra por el piso haciendo que siempre esté inundado mientras los estudiantes realizan los trabajos.
Lázaro Ruiz, profesor de soldadura, explicó que sus estudiantes trabajan con corriente 220 y a pesar de que tienen estas condiciones gracias a Dios nadie se ha electrocutado en el taller.
Petra Franco de Sarracín, directora Regional de Panamá Centro del Ministerio del Educación, explicó que los profesores tienen razón de estar inconformes, y que a la escuela se le han hecho algunas remodelaciones. La reunión con la ministra está por definirse.
El Artes y Oficios atiende a mil 891 estudiantes en dos jornadas.
Nota: Jairo Cornejo
Fotos: Miguel Cavalli


