El sonido de los pasos sobre el asfalto y el repicar esporádico del tambor romano son los únicos sonidos de la noche.
Con los ojos vendados, las manos atadas y la frente sangrante, va la imagen de Jesús, rodeada de flores y con el gesto eterno de agonía.
Un grupo de hombres amontonados caminan en silencio. Y es que hace más de dos mil años, los que juraron defender a Jesús por miedo lo traicionaron, lo negaron y lo crucificaron entre ladrones. Muchos años han pasado, y los hombres siguen caminando en esa 'procesión del silencio' del Jueves Santo para redimir el pecado de la cobardía, el pecado original de los hombres.
Desde la acera, las mujeres son las testigos de esa marcha penosa. Miran con ojos piadosos, sabiendo que los hombres buscan reparar ese pecado infinito, que no se podrá purgar jamás aunque caminen con Jesús ese vía crucis, en silencio.
El padre José Brutúa, de la iglesia de Pueblo Nuevo, explica que los hombres dejaron solo a Jesús en el momento del juicio final.
Lo abandonaron, todos salieron huyendo. El sacerdote señala que urge un cambio de mentalidad, llevándonos a un momento de reflexión y de meditación, para sentir en carne propia los misterios de la Pascua del Señor.
ORÍGENES
La procesión del silencio tuvo su origen en España. Es una oportunidad para evangelizar y ser evangelizado. Se trata de dar testimonio de nuestra fe en Jesucristo muerto y resucitado por amor a nosotros. Para ello, se necesita recogimiento interior, oración, conciencia de lo que se vive, silencio y penitencia.
Es una manifestación penitencial de acompañamiento en la soledad de María y donde el dolor y el sufrimiento toman su máxima expresión, en profundo sentido de arrepentimiento, desagravio, consuelo y con la mejor disposición para vivir la esperanza en la futura resurrección.
DATOS
- Esta procesión conmemora el momento en el que Jesús fue arrestado después de la Última Cena, luego de que Judas lo entregara.
- Es una manifestación de devoción popular, cuyo origen se encuentra en la Edad Media.
- Es una procesión de estricta religiosidad penitencial y de estricto silencio.
Por: Ivis Franco



