La mujer lo lleva con gracia y donaire y el hombre con orgullo patrio. Es la prenda preferida del campesino para sus fiestas patronales u ocasiones especiales.
El sombrero pintao es una valiosa artesanía confeccionada en diversas comunidades de La Pintada, provincia de Coclé. Entre esas está Membrillar, cuya economía está ligada a esta obra de arte.
Allí está asentada la familia de don Ruperto Rodríguez, cuyos hijos, especialmente Arquímedes, dependen del trabajo diario de confeccionar sombreros. Elaborar una artesanía de estas es una faena dura y ardua, y vale la pena pagar por lo que cuesta hacerla.
Primero hay que conseguir la materia prima: el cogollo, la chonta, el junco, la chisná y la pita, plantas de donde se obtienen las fibras y el tinte para tejer.
Segundo, obtener las fibras y el tinte mediante un proceso de varios días; y tercero, empezar a tejer y coser sobre una horna para darle forma al sombrero pintao, que se puede vender desde 15 a mil dólares, dependiendo de la calidad del tejido.
Por: Antonia Guitiérrez
Foto: Pastor Morales



