El Sevilla vivió una noche mágica al golear 4-1 al Barcelona en el Sánchez-Pizjuán, rompiendo una sequía de una década sin vencerle como local. Alexis Sánchez, Isaac Romero, Carmona y Akor Adams firmaron la fiesta andaluza. El equipo de Matías Almeyda superó en intensidad, presión y eficacia a un Barça irreconocible.
Pedri, tras el partido, fue contundente: “El equipo necesita ser autocrítico. Nos faltó intensidad y calidad con el balón. No estuvimos a la altura”. El canario también restó importancia al penal fallado por Lewandowski: “Eso pasa. El problema fue que nos ganaron todos los duelos”.
Incluso mostró frustración con el arbitraje: “Vi la falta a Koundé y me dijeron que no era suficiente, luego cambiaron de criterio”.
El triunfo impulsa al Sevilla al sexto puesto, mientras el Barça cae al cuarto, cuatro puntos por detrás del líder. Nervión celebró a lo grande; el campeón, en crisis de identidad.


