El béisbol amaneció de luto. Los Padres de San Diego anunciaron la muerte del legendario lanzador zurdo Randy Jones, uno de los rostros más queridos y emblemáticos de la franquicia. Tenía 75 años y su partida deja un hueco enorme en la historia del equipo y en el corazón de los fanáticos.
UN ÍDOLO QUE NUNCA SE FUE DE SAN DIEGO
Jones pasó sus primeros ocho años en Grandes Ligas con los Padres y dejó una huella imborrable: fue primer Cy Young en la historia del equipo, dos veces All-Star y pieza clave para construir la identidad de la franquicia en los años 70.
Su estilo sereno, su control quirúrgico y esa manera tan suya de “amarrar” a los bateadores hicieron que la afición lo adoptara de inmediato. Pero fue después del retiro cuando su figura se transformó en algo más que estadísticas: se convirtió en embajador, vocero, consejero y amigo de miles de fanáticos.
Today In 1976: San Diego #Padres pitcher Randy Jones hurls 3 scoreless innings to start the #AllStarGame at Veterans Stadium, Philadelphia! Bob Prince & Bob Uecker in the booth! #MLB #Baseball #History pic.twitter.com/b6ghRvWWYH
— Baseball by BSmile (@BSmile) July 13, 2025
UN LEGADO QUE CRUZÓ GENERACIONES
En 1999, su nombre quedó inmortalizado al ingresar al Salón de la Fama de los Padres. Desde entonces, Jones se mantuvo siempre cerca: actos comunitarios, firmas, actividades del club y cualquier espacio donde pudiera hablar de béisbol… o simplemente de la vida.
El equipo lo recordó como “un verdadero placer para cualquiera que pudiera conversar con él”, destacando no solo su grandeza deportiva, sino su calidez humana y su compromiso absoluto con la ciudad de San Diego.
Aunque no se detallaron las causas del fallecimiento, la organización expresó su profundo dolor por la pérdida de “un ídolo, un embajador y un miembro esencial de la familia de los Padres durante más de cinco décadas”.



