Melbourne fue testigo de un punto de quiebre en la historia del tenis. Con apenas 22 años, Carlos Alcaraz conquistó el Abierto de Australia y completó el Grand Slam de su carrera, firmando una victoria que no solo agranda su legado, sino que también le cerró la puerta a un récord soñado por Novak Djokovic.
Una final que cambió el guion
El duelo arrancó con un Djokovic dominante, decidido a alcanzar su 25° título grande. El serbio se llevó el primer set con autoridad, pero la historia cambió cuando Alcaraz ajustó su ritmo, afinó su derecha y empezó a imponer un desgaste físico constante. El marcador final, 2-6, 6-2, 6-3 y 7-5, reflejó una remontada tan paciente como demoledora.
🏆 Carlos Alcaraz Garfia
— Tiempo de Juego (@tjcope) February 1, 2026
🇪🇸 Murciano | 22 años
🏆 2 Roland Garros
🏆 2 Wimbledon
🏆 2 US Open
🏆 Y su primer Open de Australiapic.twitter.com/ezBZvJvZqI
Juventud, resistencia y creatividad
Alcaraz fue más que potencia. Supo leer los momentos clave, mezcló dejadas, peloteos largos y agresividad controlada. Incluso cuando el cansancio amenazó, tras una semifinal extenuante, respondió con temple. Djokovic, diez veces campeón en Melbourne, resistió con orgullo, pero terminó cediendo ante un rival capaz de devolverlo todo.
Un lugar entre los grandes
Con este título en el Abierto de Australia, Alcaraz se une al exclusivo grupo de hombres que han ganado los cuatro Grand Slams en la Era Abierta, y lo hace más joven que Nadal, Federer y el propio Djokovic. Además, suma ya siete títulos grandes, superando marcas históricas de precocidad.


